La Tabla es un instrumento tradicional usado en países del entorno de la India, Pakistán, Afganistán, Nepal, Bangladés y Sri Lanka. Su sonido es muy característico y peculiar, y se da la circunstancia de que también se imita cantando: La persona que canta reproduce con sílabas los diferentes timbres que se pueden conseguir con la Tabla o instrumentos similares. A este tipo de «cante» se le denomina Konnakol (hay mucha información en internet si te interesa profundizar en este apasionante mundo).
Lo realmente interesante del tipo de música que utiliza estos recursos es su parte rítmica: Los patrones que usan están encuadrados en compases que no son habituales en la música occidental. Se utilizan también las llamadas polirritmias, de la que he encontrado en internet una definición que me gusta:
Según Science de la musique (1976), el término polirritmia alude a la superposición de ritmos diferentes y, en particular, con desfase mutuo de acentos rítmicos.
Esto quiere decir, básicamente, que interpretamos una linea melódica cuyo punto de anclaje y acentuaciones no encaja con el pulso y la subdivisión principal. Por ejemplo:
Si tenemos como base un compás de 4/4, subdividido en semicorcheas, cada compás tiene 16 elementos agrupados de 4 en 4. Si nuestro patrón rítimico-melódico tiene 7 elementos, el principio del patrón volverla a cuadrar con un pulso principal del compás de 4/4 en la negra 4ª del 2º compás. Y el patrón no coincidirá con el principio de un compás hasta el compás nº 8. Este efecto se hace mucho más aparente si además se acentúa la nota 1 de cada patrón:
[foto]
Además, hay que tener en cuenta que normalmente se combinan diferentes patrones, de longitud variable y con un número distinto de elementos. Por eso la combinación al oído de un oyente occidental es aparentemente caótica, y si se toman de guía las acentuaciones para transcribirlo, los tipos de compases que se deberían utilizar no son estándar, serían compases de amalgama:
Son compendios de compases estándar, por ejemplo la suma de un 4/4 + 3/4 es un 7/4. Hay muchas combinaciones, incluso algunas teóricas, pues no son efectivas en la práctica. ¿Qué pasaría si transcribiésemos un tema de Konnakol de esta manera? Pues que el tipo de compás variaría continuamente y así es más fácil perderse si piensas y organizas a la manera occidental.
[foto]
Al menos para mí es más fácil utilizar el sistema de polirritmia: adaptar los patrones a un compas fijo y estándar, y aprender a interpretar los acentos e intención de cada patrón tal como se escucha; aunque la organización elegida para estructurar el tema sea particular y adaptada a mis necesidades. De esta manera tengo un control más preciso de la estructura y de los cambios que haya en ella.
Seguidamente, mi amigo José Antonio Pereira, gran batería, y yo, hemos tocado junto a un cantante de Konnakol, pero lo hemos hecho al estilo Funk. En el vídeo se ve al cantante con la transcripción de lo que va interpretando con el sistema de compás de amalgama: siguiendo el anclaje de los patrones y sus acentuaciones.
Pero yo para poder aprenderlo he tenido que transcribirlo a notación estándar en 4/4, que es lo que mejor controlo. Además, he ido sacando la supuesta melodía del cantante —ten en cuenta que son sonido que imitan un tambor, no una melodía propiamente dicha— para llevármela a mi terreno y hacerla sonar como si fueran melodías y armonía de funk.
Aquí dejo este vídeo con el resultado. Las fotos y la transcripción de lo que toco en la guitarra con la TAB en PDF la podéis descargar en este link:
https://clasesguitarramadrid.com/2018/01/17/konnakol-ritmica-imposible/
Lo realmente interesante del tipo de música que utiliza estos recursos es su parte rítmica: Los patrones que usan están encuadrados en compases que no son habituales en la música occidental. Se utilizan también las llamadas polirritmias, de la que he encontrado en internet una definición que me gusta:
Según Science de la musique (1976), el término polirritmia alude a la superposición de ritmos diferentes y, en particular, con desfase mutuo de acentos rítmicos.
Esto quiere decir, básicamente, que interpretamos una linea melódica cuyo punto de anclaje y acentuaciones no encaja con el pulso y la subdivisión principal. Por ejemplo:
Si tenemos como base un compás de 4/4, subdividido en semicorcheas, cada compás tiene 16 elementos agrupados de 4 en 4. Si nuestro patrón rítimico-melódico tiene 7 elementos, el principio del patrón volverla a cuadrar con un pulso principal del compás de 4/4 en la negra 4ª del 2º compás. Y el patrón no coincidirá con el principio de un compás hasta el compás nº 8. Este efecto se hace mucho más aparente si además se acentúa la nota 1 de cada patrón:
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Además, hay que tener en cuenta que normalmente se combinan diferentes patrones, de longitud variable y con un número distinto de elementos. Por eso la combinación al oído de un oyente occidental es aparentemente caótica, y si se toman de guía las acentuaciones para transcribirlo, los tipos de compases que se deberían utilizar no son estándar, serían compases de amalgama:
Son compendios de compases estándar, por ejemplo la suma de un 4/4 + 3/4 es un 7/4. Hay muchas combinaciones, incluso algunas teóricas, pues no son efectivas en la práctica. ¿Qué pasaría si transcribiésemos un tema de Konnakol de esta manera? Pues que el tipo de compás variaría continuamente y así es más fácil perderse si piensas y organizas a la manera occidental.
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Al menos para mí es más fácil utilizar el sistema de polirritmia: adaptar los patrones a un compas fijo y estándar, y aprender a interpretar los acentos e intención de cada patrón tal como se escucha; aunque la organización elegida para estructurar el tema sea particular y adaptada a mis necesidades. De esta manera tengo un control más preciso de la estructura y de los cambios que haya en ella.
Seguidamente, mi amigo José Antonio Pereira, gran batería, y yo, hemos tocado junto a un cantante de Konnakol, pero lo hemos hecho al estilo Funk. En el vídeo se ve al cantante con la transcripción de lo que va interpretando con el sistema de compás de amalgama: siguiendo el anclaje de los patrones y sus acentuaciones.
Pero yo para poder aprenderlo he tenido que transcribirlo a notación estándar en 4/4, que es lo que mejor controlo. Además, he ido sacando la supuesta melodía del cantante —ten en cuenta que son sonido que imitan un tambor, no una melodía propiamente dicha— para llevármela a mi terreno y hacerla sonar como si fueran melodías y armonía de funk.
Aquí dejo este vídeo con el resultado. Las fotos y la transcripción de lo que toco en la guitarra con la TAB en PDF la podéis descargar en este link:
https://clasesguitarramadrid.com/2018/01/17/konnakol-ritmica-imposible/