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Opiniones de productos19

Lo mejor: Sencilla y resultona.
Lo peor: Es más grande de lo que esperaba
La idea era llevarla de directos y ha resultado ser una buena solución, aunque por varias razones he decidido no usar el secuenciador interno y cambiarle los knobs por otros más visibles. En directo se puede usar casi como un plugin más, porque al llevar tan poco parámetros es fácil ajustarla y ruteada a través del DAW se puede hacer uso de envíos e inserciones.
En directo y ensayos nunca se me ha desafinado, no tengo muy claro si es que lleva un DCO o es que el oscilador está bien estabilizado, ni siquiera lo he abierto porque tal cual me llegó ya sonaba bien, y así lleva ya casi 2 años.
El sonido es resultón, ya saben: clásico y típico, funciona. Si se parece más o menos a la antigua Roland TB303 no lo voy ni a considerar, pude probar una hace muchos años y al compararla con la Muon Tau MkII no me pareció que hubiesen grandes diferencias, aquí tampoco las hay, como tampoco las hay entre Muon Tau MKII y la TD3.
El añadido de la distorsión no me parece mal, pero hay que vigilar con la pérdida de agudos y si ya el filtro de diodos es algo caprichoso con el espectro al hacer barridos, hay que prestarle atención al dial de TONE para que no se pierdan frecuencias, en ese sentido, casi siempre uso algún plugin para darle calor y dejo la distorsión para improvisar.
El secuenciador me parece una broma de mal gusto, podrían haberse ceñido a imitar el de Rebirth, que era algo más simple de programar, lo he usado un par de veces, pero me parece una pérdida de tiempo para el uso que le doy, incluso me he planteado extirparle la parte inferior, pero como lleva el tecladillo que se puede usar para disparar notas se lo perdono.
La parte de control MIDI es donde patina, porque aunque no me parece que hagan falta presets es esta máquina, que no los tiene, dotarla de automatización MIDI por CC hubiese sido un premio para los que combinamos hardware y software o usamos secuenciadores hardware. Como la mayoría de sintetizadores de Behringer no es posible controlar apenas nada. También es un poco molesto es hecho de que tiene un número limitado de octavas de rango y secuencias programadas en el DAW dejan de sonar cuando exceden ese rango (C0 - C5 si no me equivoco). Se puede conseguir una ampliación girando el dial de TUNE.
En directo el interfaz MIDI USB que incluye es muy estable (con mi sistema lo es, no se puede generalizar) y hasta la fecha sólo he tenido un par de cuelgues usándolo de intermedio entre el DAW, el Model D y el Neutron. Eso sí, en uno de ellos tuve que reiniciar el portátil porque ni apagando la TD3 se restauraba la comunicación, la siguiente vez sólo tuve que reiniciar la TD3, que es relativamente rápido.
En resumen, es un instrumento en sí mismo que por su sencillez y precio merece un hueco en cualquier estudio de música electrónica o para directos. Para estudios caseros y productores que se inician en el hardware es también una buena apuesta, aunque hay alternativas en software que van a dar el mismo resultado y son más fáciles de usar.

Lo mejor: Tamaño reducido y buenos resultados
Lo peor: Las limitaciones
En su momento fue un producto rompedor aunque poco valorado porque ReBirth ya había saturado el mercado.
Volver a comprarlo años más tarde (2016) y usarlo con hardware externo resultó mucho más satisfactorio.
El concepto hubiese mejorado con la posibilidad de usar pilas.
El sonido de las muestras de percusión sigue siendo demoledor y relativamente flexible, aunque se echa en falta algo de procesado.
Los sonidos de las partes de sintetizador son modestos y no tienen mucho que decir frente a las actuales Electribe. El filtro suena terroso, como si se procesara a 22khz... Aunque con un poco de resonancia recupera la redondez.
Es una groovebox muy básica que dió pie a las EMX y tiene un valor histórico, pero más allá de eso, las características y el sonido son bastante modestos.
Sin embargo, conectada a unos buenos altavoces hace que se te olviden todas sus limitaciones, y su sencillez pasa a ser una ventaja. Para los que hemos usado sus herederas se nos queda corta, pero sigue siendo una apuesta crujiente y divertida.

Lo mejor: Muy flexible y muy equipado
Lo peor: Los mandos de afinado y el ruidoso bbd
Es un sintetizador todo terreno por lo que no destaca especialmente en nada. Lleva algunas modulaciones precableadas que no vienen indicadas en la carcasa, por lo que hay que echarle un vistazo al manual o directamente sembrarlo de pegatinas.
También tiene combinaciones de botones que desactivan los mandos de afinado, el modo parafónico, etc... Más manual y más pegatinas.
En estudio se comporta bastante bien aunque el afinado no siempre funciona a la primera cuando se arranca de frío, es importante dejarlo calentar un rato y no ponerlo en corrientes. Las conexiones del patch son metálicas aunque da la sensación de que los contactos internos son demasiado rígidos o tienen un acabado parco. En cualquier caso, son sólidas y resistentes, se puede quedar colgando del cable y no se parte.
En directo es un poco terrible, los knobs de afinado son muy sensibles al tener un margen de casi 30 semitonos en los 300° de giro. Va bien desactivar el knob del primer oscilador y en caso de perdida de tono, activar el Sync, o llegado el caso, reiniciar para recuperar el tono.
El delay BBD suena sucio y hasta cierto punto puede usarse como procesador lofi desactivando el feedback o como chorus modulando el tiempo de retardo, aunque por suerte sacarlo de en medio es tan simple como no enviar señal.
La distorsión incluye un filtro que puede venir bien para hacer barridos, también es importante desactivarla para sacarle todo el brillo a los osciladores, seguramente exista algún mod para desactivar o separar el tono de la distorsión.
También se puede usar la matriz para distorsionar la salida de los osciladores y luego meter la salida de la distorsión al filtro (y opcionalmente hacer realimentación).
Es en general un sintetizador muy flexible y exigente y en general los resultados están a la altura de quien lo conduce.
No recomendable como primer sintetizador, aunque sí como puerta de entrada a los modulares y como herramienta versátil de diseño sonoro.
Si queréis leads, bajos o sonidos más clásicos, hay soluciones más recomendables.

Lo mejor: Muy buen comportamiento para grabaciones de campo
Lo peor: Calidad de construcción
En la familia de T5, T7, T20, T30 encontré siempre el mismo problema: la patilla de soporte del auricular a la diadema se parte.
A mis T7 les cambié las almohadillas por unas nuevas algo más cerradas y la respuesta en graves funcionó bastante, al fin y al cabo, es una de las principales diferencias a primera vista con el T5. Aún así, al ser semiabiertos la respuesta en general es muy fiable.

Lo mejor: Edicion "inplace", control externo, herramientas de secuenciación, etc...
Lo peor: No maneja dispositivos MIDI como los clásicos..
Aunque empezó con un interfaz claro y ligero, poco a poco se ha ido complementando con nuevos plugins, herramientas y botones en la interfaz.
Tiene una versión gratuita totalmente operativa que aunque no permite usar plugins externos, permite grabar y secuenciar audio y Midi sin problemas.

Lo mejor: El secuenciador con poliritmias
Lo peor: No hace thru del MIDI.
Fácil de entender tanto en su facetas de secuenciador, como sintetizador. Permite procesar señales externas y grabarlas al exportar a audio.
Secuenciador audio externo es una de sus armas más brutales al poder secuenciar hasta 4 voces.
La parte de síntesis contiene VA, multisamples básicos, FM, aditiva, hits, muestras de percusión... Hay una paleta amplia aunque limitada en el sentido de las muestras.
Por suerte, también se pueden hacer sonidos de percusión con osciladores VA.
La polifonía es en realidad parafonía, así que es normal que algunas notas se corten al tocar notas nuevas.
Los efectos de inserción por parte son muy limitados en su edición, con un solo control, aunque hay variedad para decorar.
La pantalla es muy visible y los mandos no tanto. Las rotulaciones se ven bien en la versión azul, en la gris hay que forzar la vista en condiciones poco favorables de iluminación.
No hay indicación de las funciones extra con SHIFT aunque es importante hacerse una plantilla para acelerar las ediciones.
Permite grabar al vuelo en cualquier pista, sin definir para de grabación, incluso en varias simultáneamente. Cada parte tiene un canal fijo y no se puede modificar, 16 partes y 16 canales.
Se echan de menos filtros de zona para usar previsiones cromáticas, el poder cambiar el canal de parte, ajustes MIDI avanzados, el poder usar más efectos en el máster, o definir efectos como auxiliares aunque se pierdan como inserción, una edición algo más amplia del sonido y los efectos, presets de usuario, etc.
Es un dispositivo pensado para trabajar rápido y directo, para improvisar y obtener resultados que podremos pasar a un DAW en segundos y así poder trabajar con detalle.
Muchos aspectos que en otros entornos son complementarios aquí se han limitado de manera flagrante, el objetivo es que sea fácil y rápido, y lo consigue.
Para profundizar hay otros aparatos.
De hecho, complementar la Electribe 2 con un Tritón con sampler es muy sencillo (secuenciando en la Electribe) y da una habilidad extra de control sonoro además de dotar de teclado a esta miniworkstation.
Respecto a la MX han mejorado con la posibilidad de alterar la longitud de patrón por parte, capeando así el hecho de que los patrones sean ahora más cortos. También la polifonía por parte es una mejora interesante.
Se han perdido válvulas y salidas extra pero al poder hacer bounce a audio por parte a SD las salidas son un accesorio bastante innecesario de cara a estudio, y de cara a directo es fácil conectarle una caja de ritmos o un sintetizador analógico y así obtener control y audio separado.
No sé cómo será la Electribe 3, pero si mejora la E2 va a ser una locura.

Lo mejor: El cuerpo, el mástil, fácil de ajustar, interurptor de pastilla
Lo peor: Las pastillas de serie son flojas para el nivel de construcción
Tuve mis dudas a respecto de la durabilidad pero me pareció una buena opción para mejorar y quizás más adelante me haría con otra.
2021, 25 años más tarde y esa guitarra sigue siendo mi opción "cómoda". Le falta algo de carácter a las pastillas para ajustarse al nivel de construcción, pero ajustadas adecuadamente en altura, responden bien a todo tipo de estilos.
Las 3 pastillas HSH se convierten en SSS con solo subir el control de tono.
La electrónica en general de la guitarra es mejorable, pero responde adecuadamente.
El punto fuerte es el cuerpo, redondeado, difícil de acoplar (en directo apoyaba la guitarra en el amplificador para conseguirlo) con espacio para mover palma, antebrazo y con los mandos muy a mano.
El mástil fino permite moverse con suavidad de un punto a otro, aunque la protuberancia del cuerpo no es tan refinada como en las SV y otras guitarras más técnicas.
El puente Floyd Rose Licensed funciona correctamente, aunque tiende a desafinar más en las cuerdas centrales al cabo de varios días. Puede aguantar un concierto completo sin apenas perder tono si no se abusa de la palanca.
El tema de la resonancia del cuerpo también es importante conocérselo porque la realimentación por el cuerpo es muy baja y conseguir un acople delante de un altavoz requiere un tiempo excesivo aún a niveles de distorsión muy altos. La manera fácil y rápida es haciendo contacto con el cuerpo o el mástil en el altavoz aunque hay que vigilar de no dañar ninguno de los dos. La ventaja es obvia, se puede trabajar a niveles bastante altos y no tienes que estar pendiente del volumen en el escenario, muy útil si a parte de la guitarra hay que usar otros instrumentos.
Para tocar sentado es escurridiza y pierde parte de la ergonomía extra de sus curvas respecto a otras guitarras.
Por el camino se ha cruzado con Fender, PRS, Jackson... y aunque en sonoridad es muy neutra, nunca he sentido la necesidad de cambiarle pastillas, básicamente porque ya tengo otras guitarras que cubren el hueco.

Lo mejor: Flexibilidad y facilidad de uso
Lo peor: El mal soporte de la marca
Behringer no le dió todo el soporte que merecía y hasta que no se pudo disponer de la aplicación de configuración de Mountain Utilities su uso era bastante limitado desde el editor del fabricante.
El nuevo editor dió acceso a una fácil (dentro de lo difícil que es entender ciertos mensajes MIDI) configuración de los controles de la BCR con NRPN, Sysex, CC y demás tipos de mensaje y además dando acceso a parámetros de funcionamiento que muchos otros equipos de control siguen soñando...
Mi controladora ha pasado por escenarios y varios estudios y lleva años dándome acceso a una gran variedad de hardware y software, principalmente instrumentos virtuales para los cuales tengo unas cuantas plantillas hechas.
Se integra a la perfección con Studio One, permitiendo navegar por editores y mezclador.
Hay un hilo en los foros sobre cómo programar los propios "device" para tener acceso a todas las funciones disponibles como Autolearn y macros, pudiendo usar páginas de controladores con un sólo botón... Es cuestión de entender Studio One y configurar adecuadamente la BCR.
https://www.hispasonic.com/foros/integrar-controladores-midi-studio-one-bcr-2000/486453
Acabar recordando a todos que la mejor manera de editar éste útil es directamente desde su frontal siempre que se trate de usar mensajes CC.
Para Sysex, aunque se puede usar la función de aprendizaje, es mejor el editor de M.U, gratuito y comentado anteriormente.

Lo mejor: Que no tenía alternativa
Lo peor: ... Todo
Su salida de minijack mono era más ruidosa aún que el contestador que usaba para grabarlo, nunca fui capaz de crear notas en escala y salvo por las representaciones que hacía en pantalla de los valores del sonido, me ayudó poco en lo que respecta al diseño sonoro. Quizás la extensa dificultad para encontrar la siguiente función en la cadena fue lo que me hizo que el primer sintetizador que edité me pareciera pan comido: un Korg X3 con la famosa síntesis AI2.
No le quito mérito, era fácil y divertido programar ritmos con apenas unas líneas de código, aunque un manual no me hubiese venido mal entonces.

Lo mejor: Control y sonido de los osciladores
Lo peor: Monooscilador y la respuesta del filtro, calidad mejorable
Su sonido a filtro abierto, o en cualquier posición de filtro es impresionante, en parte, gracias a que tiene unos osciladores con muy buena respuesta. Hay cuadradas y rampas que suenan mejor, sí, pero la edición que permite el panel, dado que no hay parámetros más allá que modificquen el sonido (si la expresividad), nos da una herramienta tímbrica muy interesante.
Quizás no es la mejor herramienta para EDM... No, no lo es, aunque sí que sería recomendable para casi cualqueir estilo de electrónica-techno-dub-idm...
Como digo, el filtro suena bastante bien, pero al hacer los barridos se echa en falta una mejor respuesta en frecuencias graves. Supongo que es debido a la construcción Steinerparker esa... demasiada adicción a los de escalera de Moog y a la versatilidad de los filtro digitales me hicieron en su momento vender rápidamente éste animalillo.
Su construcción, como ya he comentado deja bastante que desear, aunque en el día a día la respuesta de los mandos suele ser más que correcta y tienen la distribución y el tamaño necesario para manejarlos con soltura.
Se echa en falta tambien ese segundo oscilador desafinable con el oscilador principal. Se puede conseguir linkar un módulo externo (eurorack, por ejemplo) mediante los conectores de entrada de audio y con el control CV incorporado, aunque de esa manera deja de ser un aparato para ser 2... aunqeu la respuesta a oídos es de esa manera maravillosa.
El arpegiador en la primera versión era además algo limitado de ajustar y sincronizar, aunque útil y simple, permitiendo sincronizar las LFO para usarlas a modo de Envolventes de disparo simple.
Se le echa de menos por aquí... la verdad.


Lo mejor: Versatilidad y posibilidad de control externo
Lo peor: Falta de edición y aliasing en octavas altas.
Cierto es que tiene algo de aliasing en notas agudas y que no suena tan redondo como algunos analógicos, pero si nos olvidamos de los matices para sibaritas del cono, la respuesta en global de este pequeñín es muy interesante.
Su estructura de síntesis es bastante completa al permitir osciladores multimodo que responden de diferente manera alos parámetros de edición. 2 osciladores multimodo, ruido y un parámetro PUNCH para sonidos de percusión y bajos con más pegada.
A ésto se le añade un filtro doble con varios modos, 3 envolventes ADSR modulables por Velocidad, un par de LFO sincronizables, una "matriz" de modulación de 6 parámetros (una fuente, un destino y cantidad de modulación), Unison, waveshaping en posición prefiltro XOR postfiltro... mejor echadle un ojo al editor... https://www.hispasonic.com/index.php?controller=forum&action=view_attachment&attachment_id=176403
Lo mejor, dada su falta de control directo, es asignar cada control a un CC, de manera que puedo manejarlo desde la BCR con la plantilla que tengo para todos los VSTi. A parte también le hice un editor VSTi mediante Sysex que permite sacarle jugo a las 2 partes sea por separado o en grupo.
https://www.hispasonic.com/index.php?controller=forum&action=view_attachment&attachment_id=176402
https://www.hispasonic.com/foros/korg-r3/470229#post4141837

Lo mejor: Su arquitectura de 4>2>1
Lo peor: Los clics!
Por si acaso, aquí dejo éste juguetito VST para windows...
https://dl.dropboxusercontent.com/u/7444580/Kawai%20K4%20Editor.rar

Lo mejor: DSP reprogramable
Lo peor: Pocos controles
La opción de usarlo como DSP no es demasiado alentadora, pero ya sólo el sintetizador polifónico "emblema" permite conseguir resultados sonoros de la calidad de un Virus.
Está muy poco valorado para las posibilidades que tiene.

Lo mejor: Barato y eficiente
Lo peor: alguna tontería cuando hace de masterclock

Lo mejor: Edición rápida y sonido crujiente.
Lo peor: Caro, poco innovador
Por desgracia no han creado nada nuevo, sinó simplemente lo mismo que ya habíamos visto en los 80 con los analógicos.
Me gustaría tenerlo en mi estudio en cuanto tenga hueco, aunque cierto es que hay alternativas más versátiles y creativas si lo que hace falta es un teclado de estudio.
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