Con la poca experiencia que tengo y el poco presupuesto, me he planteado mi primer proyecto de restauración tirando por lo bajo.
La donante es una Rockwood by Hohner LX90, que me ha costado 5 euros y medio en un Cash-Coverters del Este de Londres. La guitarra no tengo claro que funcionase, pero al menos está entera (aunque muy muy sucia). Tenía montado su juego de cuerdas y el mástil está bastante decente. Solo faltan los botones exteriores de los controles (Volumen y Tono) y el jack, que estaba arrancado. Ya he conseguido uno de segunda mano por 3 euros. El cuerpo no tengo ni idea de que madera es, tiene un par de zonas con la pintura saltada pero son solo fallos estéticos.
Al desmontar el golpeador, me he dado cuenta que el cuerpo es tipo piscina (una sola cavidad) y que el anterior dueño bloqueó el tremolo ajustando a tope los tornillos de la tapa trasera, los de los muelles. Tanto, que asoman las cabezas de los tornillos por el cuerpo en la parte delantera!
Mi plan es limpiar bien todo (incluido el mástil a conciencia), lubricar clavijeros, repasar los trastes, nivelarlos y pulirlos, comprobar la electrónica y cambiar cables y potenciómetros si fuese necesario. En principio no me planteo cambiar las pastillas si funcionan porque ya se me escapa de presupuesto. Seguramente también apantallar y poner un juego de cuerdas decente. Y si me atrevo, tallar una nueva cejuela.
Mi duda es que hacer con los tornillos que han atravesado el cuerpo. No se si sacarlos y pegar la astilla del sobrante, y luego volver a poner unos un poco más cortos; o dejarlo tal y como está si no va a influir después.
¿Qué me recomendais?
Se que la guitarra igual no merece mucho trabajo, pero es la primera vez que me voy a meter a ajustar en condiciones una y aunque solo sea conseguir que suene de nuevo yo me doy por más que satisfecho.